Tras la decisión de demoler los paradores que según controles Municipales no se adecuan a los pliegos ni al nivel estructural, Bedrán indicó que sólo Danzoo, Posta Madero y Los Cardales continuarán en el predio. Asimismo aclaró que no funcionará como local bailable como lo venían haciendo.
Según manifestó Bedrán el objetivo desde la comuna es lograr una buena visual en la Costanera Juan Pablo II, "los tres paradores que continuarán deben adecuarse al lugar donde están. La medida tomada no se trata sólo de la visual sino también porque los locales no reunían las condiciones para su funcionamiento”, aclaró Bedrán
Entre el sábado y ayer se demolieron tres paradores en la principal playa de Corrientes: Arazaty. El derribamiento fue realizado de común acuerdo entre la Municipalidad y los comercios.
La Comuna busca de esta forma hacer cumplir la premisa que apunta a convertir la Costanera en un balcón al río Paraná. Por otro lado los comercios no cumplían con los requerimientos de los pliegos de licitación y, además, de acuerdo a un control realizado semanas atrás, muchos no tenían las habilitaciones correspondientes.
La Municipalidad de Corrientes acodó la demolición y la reubicación de los mismos con los propietarios.
La demolición comenzó en la jornada del sábado y se extendió durante todo el día de ayer, la Comuna estará realizando nuevamente inspecciones para constatar el avance de la demolición.
Según informaron desde oficinas municipales se continuarán realizando inspecciones y, en caso de ser necesarias, nuevas demoliciones. Lo que se busca es que para la próxima temporada veraniega el problema de la Costanera Sur y sus extensas playas esté solucionado.
La Municipalidad considera que la Costanera en toda su extensión es uno de los principales patrimonios turísticos de la ciudad, es por esto que se busca que la misma esté ordenada y dé un buen aspecto al visitante.
Una vez inaugurada la Costanera Sur, varios comercios gastronómicos se instalaron en el lugar de manera desordenada. La gestión del intendente Carlos Vignolo otorgó permisos precarios que fueron utilizados durante el verano de 2007 y 2008, hasta que a mediados de 2009 se realizó la licitación de todas la playas de la ciudad. A pesar de esto la situación en Arazaty no se ordenó y los comercios no cumplieron con las especificaciones arquitectónicas de los pliegos.
La playa Arazaty, la más tradicional e histórica de Corrientes (recordemos que se presume que en sus arenas desembarcó el fundador de la ciudad), llegó a tener que soportar la vergüenza de que, a pesar de ser un espacio público, fue alambrada y se cobraba entrada para ingresar al río.
Arazaty debe cumplir con el pliego
Los pliegos con que se realizó la licitación, el año pasado, sobre el predio de la playa Arazaty estipulan claramente qué tipos de comercios están autorizados. Según el pliego se tratan de cuatro módulos (remarcados con un círculo en el plano de arriba), dos son gastronómicos y dos son kioscos, depósito y de primeros auxilios. Como la playa está dividida en dos balnearios a cada uno le corresponde un local gastronómico y un kiosco. Las construcciones deben ser de materiales desmontables. Además tienen que cumplir con un diseño arquitectónico y de superficie, establecido taxativamente en el pliego.
